OPINIÓN – 02/04/12

El de Vélez fue el golpe final. Estaba anunciada la caída. Tan anunciada como ajetreado el tratamiento de la dirigencia de San Lorenzo. Hay verdades irremediables en el bendito fútbol argentino de todos los días: si uno can you buy cialis online legally de los considerados “grandes” está en peligro de descenso viagravscialis-topmeds.com o de Promoción, por ser más indulgentes, la conmoción es tan grande que parece imposible razonar y armar un proyecto de “salvataje” coherente. Y mucho más después del derrumbe de River en la última temporada. No le había ido bien a Leonardo Madelón con los resultados, es cierto. En 12 partidos, entre Apertura y Clausura, sólo cosechó tres triunfos, con tres empates y seis derrotas. Pero él no fue el responsable absoluto de la endeblez del promedio. Porque se computan seis torneos para establecer los porcentajes.

Se sabía de su identificación con los colores. Y se lo fue a buscar tras la salida de Omar Asad para que “diera una mano” en la difícil situación. El de Madelón no es un nombre rutilante en el ambiente futbolero. En la figuración. Pero es directo y respetado. Y http://cialiscoupon-cheapstore.com/ por eso se ganó rápidamente el afecto de sus dirigidos. Tanto que la vigilia se extendió por el respaldo del plantel. Porque fue muy distinto y nocivo el desempeño de los dirigentes. Enfrascados en su diferencias políticas y de figuración hacía rato que le estaban minando el camino al entrenador. Si el presidente Carlos Abdo ponía en duda la continuidad semana tras semana. Y entre todos dejaban trascender sus intenciones de contratar a Ricardo Caruso Lombardi, conductor de Quilmes, y hasta los supuestos acuerdos con Aníbal Fernández, presidente del club sureño, para lograr la liberación. Los is generic viagra safe resultados negativos son el condicionamiento clave para la estabilidad de los entrenadores. Se sabe. Pero resulta difícil escaparle al espiral cost viagra or cialis de la caída si en lugar de ofrecerse seguridades desde arriba woman takes viagra se alimentan la duda y la levitra vs viagra desconfianza como respuestas. Esperaban la renuncia de Madelón para achicar costos. Se dio. Ahora la responsabilidad será de ellos, los dirigentes.

 

Comparte este enlace:
  • Print
  • Facebook
  • Twitter