14/10/2014
Racing es Racing.

Por eso puede pasar de la promesa a la frustración de una fecha a la otra. O de la frustración a la promesa inmediatamente después. Al contratarse a Diego Cocca como técnico, la idea fue buscar la renovación de estilo. Ya se había cerrado el retorno de Diego Milito -ídolo del club, triunfador en Europa- para recuperar un liderazgo en el campo además del que ostentaba Sebastián Saja en el arco.

Y la intención era jugar ofensivamente, con buen traslado, pero sin descuidar la zona defensiva. Lollo, de Belgrano, fue la novedad en el fondo. Videla (de Colón) el volante central de despliegue.

Todo muy pulcro.

Y el optimismo inicial de siempre en su gente. Dos victorias en el comienzo (Defensa y San Lorenzo) y rápidamente sacó la chapa de candidato al título.

Pero apareció Tigre y lo frenó con una goleada. El triunfo ante Arsenal calmó las aguas. Pero a la dolorosa caída con Independiente en el clásico le siguió otra frustración con Lanús.

Y todo pareció derrumbarse.

Cocca quedó en el ojo de la tormenta . Y su representante Christian Bragarnik se transformó en el blanco a apuntar.

Porque proveyó varios jugadores, pero especialmente a Gustavo Bou -formado en River- pero con otros pasos poco exitosos. Las lesiones de Milito y de Hauche posibilitaron su inclusión en un momento de gran incertidumbre.

Un empate decoroso en Rosario ante Newell´s achicó la frustración. Bou marcó el gol. Y se produjo el nuevo vuelco contra Boca. Se dio vuelta un resultado en contra y Bou selló su primer doblete. Otro contra Belgrano en la goleada en Córdoba.

Y volvió la ilusión.

La injusta derrota con Rafaela no la sepultó. Ahora fue otro 4-0. Contra Estudiantes, en La Plata. Con otros dos de Bou. Y se encendieron, otra vez, todas las luces de la esperanza.

Con Milito como lujoso conductor. Con Centurión, hábil y encarador. Con Videla y Aued como sostenes en el medio. Y el impensado goleador a pleno.

Racing es Racing. Este es tiempo de rosas. Se acomodó en la tabla. Y en la fecha 17 recibe a River.

Si soñar no cuesta nada.

Comparte este enlace:
  • Print
  • Facebook
  • Twitter