NUEVA YORK, EE.UU. ENVIADO ESPECIAL – 17/03/12 Será en el Theater del Madison Square Garden y eso lo emociona a Sergio Maravilla Martínez. Por lo que significa ese nombre en la historia del boxeo y porque tiene el valor de un debut, a los 37 años y 52 peleas recorridas por los rings de otras partes del mundo. Enfrentará, esta noche, cuano sean alrededor de la medianoche (de Argentina, con televisación de TyC Sports) al inglés-irlandés Matthew Macklin (nacido en Burmingham pero de padre irlandés y criado unos años en ese país) por el título viagra 50 ml Diamante de los medianos del Consejo Mundial (CMB) que ostenta el argentino aunque no lo quiera tanto después de que tuviera que resignar el cetro regular por una maniobra del organismo para permitir la entronizaación viagra de Julio César Chávez Jr, hijo del ex gran campeón mexicano. Curiosamente, está Maravilla en la cima de su esplendor en la madurez. Se lo reconoce aquí como uno de los tres mejores expontes del pugilismo de la actualidad junto con Manny Pacquiao (quien aparece disminuido tras la polémica victoria ante el veterano http://overthecounterviagracheap.com/ mexicano Juan Manuel Marquez) y Floyd Mayweather. “Es una máquina entrenándose”, dice Marcdelo Crudele (venezolano, hijo de argentinos), su preparador físico. Y se le nota en la pulcritud de su cuerpo, finamente musculoso en toda su estructura. “Hace 1.500 abdominales diarios y tiene menos de tres por ciento de grasa corporal, como ningún otro boxeador. Por eso, en la exhibición pública, le hicimos trabar la espalda para que se viera la muscularura, como un tablero de ajedrez”, añade Crudele. Martínez progresó técnicamente y en el poder de su pegada en los últimos tiempos. Algo que suele darse con mayor juventud, el quilmeño lo logró con su obsesiva dedicación al gimnasio (ayer pesó 71,500) y su afán de sumar conocimientos técnicos viendo videos y viagra online entrenándolos. Está claro que es un personaje diferente Maravilla Martínez, casi una rareza en el mundo del boxeo. Locuaz, amable, didáctico para explicar su plan de pelea y para juzgar las características de sus rivales. Narra que está en una condición física inmejorable, mejor que cuando venció al invicto inglés Darren Barker, en New Jersey, en octubre pasado. Le costó encontrarle la vuelta esa vez. Pero, a pura potencia, lo noqueó en el asalto 11. Le tiene respeto a Macklin (“tiene sangre irlandesa y es de los que no se dan nunca por vencidos, va siempre al frente”) y tal vez sea esa la característica del combate. Suele bajar la guardia el zurdo Martínez. A veces, peligrosamente. Pero él busca los blancos del adversario. Habrá que ver. Macklin (71,730 en el pasaje) ya hizo un intento por la corona de los medianos de la AMB, el año pasado. Perdió por puntos con el “Supercampeón”, el alemán Felix Sturn, en un fallo polémico y localista. Es fuerte y veloz. Cumplirá 30 años en mayo y dice que los siete que lo separan de Martínez son una carta a su favor. Maravilla dice que quiere cambiar la imagen del boxeo. Que esa derrota de Macklin y, también, la de Márquez ante Pacquiao desacreditan a la actividad. Quiere control para los jurados. Y quiere el reparto de las empresas promotoras. Habla con propiedad. Pero es necesario que siga hablando con sus puños para que su what is in viagra otra voz se oiga. El CMB emplazó al invicto Chávez para que lo enfrente este mismo año (si ganara hoy, claro) pero Maravilla no lo cree, inclusive por mucho que buy viagra lo prometan desde el campamento mexicano. Y, además, pedirá que haya control antidopaje. Pero eso, por supuesto, vendrá después. Hoy deberá vencer al entusiasta Macklin. Y peleas son peleas.  

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