7/5/2012

El Grand Garden del MGM Hotel de Las Vegas tuvo la noche espectacular que esperaba,

en la celebración de la fiesta nacional mexicana. Con concurencia completa, con visitas especiales, Sugar Ray Leonard, Tommy Hearns, Evander Holyfield y otras estrellas del boxeo y del espectáculo. Y con dos de las pocas grandes estrellas que le quedan a la actividad de los puños enguantados: Floyd Mayweather Jr, ahora campeón invicto de los superwelters (AMB), el mejor de todos, según la consideración unánime de los especialistas, y Saúl “Canelo” Alvarez, 21 años, invicto en 42 peleas, un joven-experto, la gran promesa del boxeo mexicano, también campeón de los superwelters (CMB). Y los dos cumplieron con el mandato de la victoria, que se descontaba, y que les convenía a los organizadores, la Golden Boy de Oscar de la Hoya y la del propio Floyd Mayweather.

Pero fueron muy dignos los rivales, tanto que las amplias ventajas de los jurados, en ambos casos, se parecieron a un compromiso de complacencia más que a un relato de la realidad boxística. Le ganó bien Mayweather el título al puertorriqueño Miguel Cotto. Pero éste se jugó con potencia y bravura ante un rival técnicamente superior, veloz y escurridizo, que le sacó ventajas en los últimos asaltos. Dos de las tarjetas marcaron 117-111 y la otra, 118-110. Demasiada distancia para el invicto de 35 años que se llevó una bolsa de 30 millones de dólares (más otros 15 de porcentajes de la televisación “Pague para ver”) y que el 1° de junio entrará en prisión por tres meses tras una condena “por violencia familiar”. Cotto recibió un cheque por 6 millones de dólares y espera mayores compensaciones.

Los números del fabuloso negocio del boxeo en Las Vegas y sus casinos crecen en estos acontecimientos, mientras se espera la operación máxima: el choque de Mayweather con Manny Pacquiao, que, por ahora, parece lejano pero que sería la más rica de la historia. Floyd busca excusas de control antidopaje extra y de desencuentros con Bob Arum, manager del filpino. En la cárcel reflexionará.

Saúl Alvarez, “Canelo”por el color rojizo de su cabello es la “joya” del boxeo mexicano. Tiene 21 años y ya realizó 42 peleas, con 41 triunfos (29 KOs.) y un empate. Su rival, Shane Mosley (40) lo doblaba en edad y en experiencia. Y lo puso a prueba. Un cabezazo no intencional del veterano le abrió una herida en el arco del ojo izquierdo en el tercer asalto. De menor a mayor le tomó el ritmo a una pelea muy complicada. Las mañas de Mosley, un “viejo zorro”, que peleó con los mejores, y su velocidad para sacar el jab de izquierda lo desconcertaron al joven invicto en la primera mitad. Pero después hizo notar su mayor potencia y ganó con justicia. Quizás, por menos de los 119-109 de dos de los jurados y 118-110 del otro. Pero la fiesta fue completa en el Grand Garden de Las Vegas. El boxeo vistió su mejor gala. Y el negocio salió redondo.

 

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